Respeto. 


Las personas somos complejas, vivimos según nuestros ideales y creencias, cuando se produce un conflicto por las diferentes opiniones, ¿dónde está el problema?, ¿en las diferencias, o en cómo toleramos y mostramos esas diferencias? 


El respeto es el valor fundamental que permite la libertad de expresión, el compartir los puntos de vista, escuchar, atender a los demás, intercambiar ideas, mantener discusiones constructivas y favorecer el debate y la reflexión, esenciales para el desarrollo y supervivencia humana.


Requiere apertura, paciencia, humildad, comprensión, para enriquecer las propias experiencias y conocimientos, a partir de valiosos aprendizajes.


Es fundamental aprender a gestionar las emociones para poder expresar y defender los pensamientos, opiniones, ideas y conductas personales. 


La asertividad permite la comunicación abierta y respetuosa con el otro, no hacerlo lleva a la agresividad, al enojo, el insulto y el desprecio.


Somos seres sociales, necesitamos relacionarnos con los demás, sean o no de nuestro agrado, con distintas creencias, pensamientos, educación y formas de ver la vida 


Cultivar el respeto, requiere:

  • escuchar e intentar comprender al otro y sus expresiones
  • tolerar otras creencias, más allá de que no nos sean importantes
  • no buscar estar de acuerdo, ni justificar, pero sí empatizar
  • defender la propia opinión sin imposición, ni agresión
  • tener presente que la verdad absoluta, no existe




El respeto implica comprensión y aceptación, empezando por uno mismo, analizar y validar las propias ideas para entender por qué se piensan, evitando desestimarlas como absurdas.



El respeto se relaciona con la inteligencia social y emocional, ayuda a ser conscientes de las motivaciones y sentimientos de los demás, observar lo que nos diferencia y actuar así en consecuencia. 


El respeto no se exige, es el resultado del respeto por uno mismo, lo que marca la linea con los demás.


La palabra respeto proviene del latín, respectus que se traduce como mirar de nuevo, lo que merece una segunda mirada, equivalente a tener aprecio y reconocimiento por una persona o cosa; es la consideración y valoración especial que se le tiene a alguien o a algo, al que se le reconoce un valor.




Amistad

La amistad es un concepto elevado como el amor, es una experiencia subjetiva, que se expresa con formas y grados distintos según cada persona, influenciada por la cultura.

Es el vínculo estrecho que se forma entre dos o más personas, basado en la confianza, el afecto, la lealtad, la simpatía y el respeto recíproco.

Es una de las relaciones afectivas más significativas que se tiene. Los seres humanos somos sociales, desde que nacemos necesitamos cuidado y afecto de los otros, para sobrevivir.

Tener la cercanía afectiva de alguien, hace sentirse valorado, escuchado, comprendido y querido, es un bálsamo para el malestar emocional, poder confiar en un amigo, ayuda a llevar y superar situaciones complicadas, duelos, tristezas, problemas, conectando a un nivel profundo.

Las relaciones de amistad funcionales, mantienen el espacio individual, sin dependencia del otro.

Los amigos ayudan a cambiar hábitos perjudiciales, tomar conciencia, ya que en ocasiones resulta complicado darse cuenta por uno mismo.

Son fuente de motivación para iniciar un plan de acción en conjunto: salir a hacer ejercicio físico, aprender algo.

El sentimiento de aceptación incondicional genera bienestar, poder ser uno mismo con el otro, facilita la expresión de lo que siente a nivel cognitivo y emocional; dificultad que a veces existe en una relación de pareja o familiar.

Las amistades son importantes en todas y cada una de las etapas de la vida, desde la infancia se forjan cimientos de amistad, al compartir experiencias, momentos, juegos y actividades.

En la adolescencia, las relaciones tienen un gran significado, se forman vínculos intensos por ser una etapa complicada, al experimentar cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales, por la presencia de conflictos con las figuras de apego y por el surgimiento de las primeras relaciones amorosas.

Construir nuevas amistades, en la edad adulta es más complicado porque:
     ♥︎ existe una menor disponibilidad de tiempo libre.
     ♥︎ con el paso del tiempo, hay mayor selectividad de vínculos.
 
Las aplicaciones digitales facilitan el contacto con quienes están lejos, pero dificultan vínculos profundos de amistad con los que están cerca.

Parece sencillo tener nuevos amigos en redes sociales, pero difícilmente se puede llegar a sentir una calidez humana y establecer un vínculo real, por la unidireccionalidad de la comunicación; sin embargo sí son un medio de mantener contacto con las relaciones preexistentes.

La Amistad:
  ❤︎ Proporciona apoyo emocional y social.
  ❤︎ Contribuye a desarrollar habilidades sociales y emocionales. 
  ❤︎ Fomenta oportunidades para el aprendizaje, el crecimiento personal
      y el desarrollo de la identidad.
  ❤︎ Fundamental para la salud y el bienestar.
  ❤︎ Representa un apoyo social, factor importante en la prevención y es
      decisivo en la recuperación de una enfermedad.


Factores que favorecen, potencian y mantienen amistades:
   ❤︎ Proximidad física. Se forman amistades con quienes se encuentran
      en el entorno cercano, por la interacción regular: escuela, trabajo,
      vivienda.
   ❤︎ Similitud. Las conexiones se dan por semejanzas en intereses,
      valores y rasgos de personalidad.
   ❤︎ Apoyo social. Recibir apoyo social en momentos de dificultad, une.
   ❤︎ Atracción interpersonal. Física y emocional.
   ❤︎ Comunicación. Efectiva: escucha activa y comprensión.
   ❤︎ Confianza y lealtad. Estimulan y consolidan las amistades.
   ❤︎ Adaptación a cambios. Mantiene la relación, a pesar de cambios de
      residencia, trabajo. 
   ❤︎ Resolución de conflictos. Pueden surgir diferencias y conflictos.

Beneficios de la Amistad:
    ❤︎ Apoyo emocional. Reduce el estrés y la ansiedad.
    ❤︎ Aumento de autoestima. Pertenencia, aceptación, autoconfianza.
    ❤︎ Reducción del aislamiento social. Combate la tendencia a la
        soledad o el aislamiento social.
    ❤︎ Mejora el bienestar emocional. Fomenta el intercambio emocional
        y la interacción social, mejorando la gestión de emociones.
    ❤︎ Oportunidades de crecimiento personal. Dotan de aprendizaje,
        desarrollo y crecimiento, al exponerse a nuevas perspectivas y
        experiencias compartidas.
    ❤︎ Mayor resiliencia. Adaptación y resistencia.

Riesgos en la Amistad:
  ❤︎ Conflictos y desacuerdos.
  ❤︎ Cambios en la vida. Lugar de residencia, nuevas parejas, nuevo
      trabajo, hijos.
  ❤︎ Diferencias en los intereses y valores.
  ❤︎ Desequilibrios en la relación. Cambios del estado civil, social,
      económico.
  ❤︎ Falta de comunicación. Requiere privilegiar la asertividad y la
      sinceridad.
  ❤︎ Envidia y celos.
  ❤︎ Falta de compromiso. Genera desconfianza y deterioro.

La amistad multiplica las alegrías y divide las angustias

                                                                            Francis Bacon


¿Cómo dar una mala noticia?


A veces nos encontramos en situaciones en donde tenemos que dar una mala noticia, entendiendo como tal, todo aquello que impacte de manera negativa y drástica la vida de otra persona y conlleve un golpe emocional importante.

Las malas noticias causan malestar, tanto en la persona que las recibe como en la que las da.

Hacer que una persona conozca por nosotros, hechos difíciles que le van a sentar mal, puede generar un sentimiento de incomodidad tan fuerte que dé lugar a malentendidos o a generar problemas añadidos.

Si no se cree estar preparado para dar esa noticia, es posible que se postergue indefinidamente el decirla, evitando enfrentarse a no saber qué decir, afectando negativamente tanto a la persona que debe ser informada, como a las otras partes involucradas.

¿Qué ayuda?

1. Analizar si uno, es la persona indicada para dar una noticia.
  · No es conveniente dar por supuesto que uno debe ser quien informe.
  · Pensar en calidad de qué, se está ante tal expresión o si hay alguna
    alternativa mejor.

 2. Validar el propio estado emocional.
  · Reflexionar, acerca de los sentimientos que genera en uno la noticia.
  · Sentirse en control emocional sobre la situación, reconocerse los
    pensamientos y las actitudes propias.
 
 3. Anticipar la reacción de la otra persona.
  · Esperar ciertos comportamientos y preparar posibles soluciones.

 4. Elegir el momento.
  · Es importante que la otra persona pueda conceder toda su atención,
    que no lleve consigo una carga emocional intensa por actividades 
    recientes.
· Si no es posible elegir otro momento, dejar claro desde el principio que
     se tiene algo importante que decir: no iniciar hablando de otra cosa.

  5. Buscar un contexto tranquilo y emocionalmente neutro.
   · En un sitio tranquilo y sin distractores.

  6. Mantener cierta proximidad con la persona.
   · La persona se sentirá confortada y se estará en mejor disposición
     de prestarle ayuda, si la necesita.
   · Procurar que no haya ningún mueble que separe y que los ojos estén 
     a la misma altura, evitando asimetrías de poder.

  7. De preferencia, estar sentados.
   · Es más importante cuanto peor es la noticia que se quiere dar.   
   · Sentarse hace que parte del cuerpo se relaje, llevando a facilitar
     el prestar atención, además de eliminar parte de la tensión antes y
     durante la entrega de la noticia.
· Adoptar una actitud relativamente relajada (sin cruzar ni los brazos ni
     las piernas, ni encorvarse demasiado) lleva a que la otra persona
     imite la postura, sin darse cuenta, pudiendo sentirse relajada.
   · Al estar sentada, la otra persona no caerá al suelo si se desmaya o
     pierde fuerzas momentáneamente, debido a su estado de ánimo.

 8. ¿Tocar o no a la persona?
   · A no ser que se sea alguien muy cercano a la otra persona, es mejor
     no tocarla con la mano o con el brazo justo antes de darle la noticia.     
   · Saber la información generará estrés, confusión y le será difícil
     concentrarse, pudiendo reaccionar con violencia.
   · Si la persona no opone resistencia, tal vez pueda haber un roce
     físico después de haber comunicado la noticia, para confortarla.

 9. Empezar contando lo más importante, sin brusquedad.
   · Dar la información sin rodeos, ya que eso enrarecerá el ambiente y
     será incoherente con todo lo que se ha hecho antes.
   · Es conveniente que transcurran unos segundos entre que se empieza
     a hablar y el momento en el que se da noticia.
   · No es de ayuda, resumir la noticia.
   · Una vez dicho lo importante, se pueden contar detalles, si es
     oportuno y la otra persona está en disposición de seguir escuchando.

 10. Utilizar un lenguaje neutro y dar la información objetivamente.
   · Lo que se va a decir es muy importante, lo mejor es no prefabricar
      un punto de vista o externar una opinión.
   · Dar una mala noticia tiene sentido porque la otra persona necesita
     conocer una información relevante y asimilarla a su manera.
   · Ofrecer datos subjetivos, conlleva a ocultar o sesgar información.

 11. Reformular lo ocurrido, si se puede
   · Una vez dicho lo importante, se puede ofrecer un punto de vista que
     complete la información, abriendo posibilidades y esperanza.

   · Sin embargo, es muy importante hacerlo si se está siendo realista al
       plantear expectativas y se cree en lo que se dice.
   · La sinceridad y la transparencia son fundamentales.

  12. No implicarse emocionalmente, si no es para confortar al otro.
   · En los momentos en los que se da una noticia, se debe velar por el
      bienestar del interlocutor.
   · Conviene distanciarse para no exteriorizar las propias emociones y
       permitir que la otra persona gestione las suyas.
   · Evitar reaccionar negativamente, si la otra persona nos culpa de lo 
       ocurrido o si se enfada con nosotros sin ningún motivo.

Es importante evitar comunicar las malas noticias por un mensaje o un correo, si no hay otro medio, vale la pena hacerlo con una llamada telefónica, modulando las palabras y el tono de voz, teniendo en cuenta el horario, sitio, actividad presente de la otra persona, si está acompañada o no, si ha comido, su estado actual.

Las noticias graves nunca son bienvenidas, pero la forma en la que se comunican puede suavizar el impacto emocional. 😉
  

Mira con los ojos del otro, 

escucha con los oídos del otro
 y siente con el corazón del otro. 
                                 Alfred Adler


Saber Estar . . . 


De pronto nos enteramos que alguien a quien queremos, una persona que nos importa, está pasando por un mal momento e intentamos estar para ella, ayudarle de alguna manera.


Es un honor contar con la confianza de los demás y con la apertura que nos hacen de sus problemas, pero . . .


    ¿Cómo lo hacemos?           ¿Cuál es la acción que tomamos?


Pensemos un poco en ello . . . con ánimo de paliar su dolor, 

       ¿le ofrecemos una solución? 

       ¿le damos un consejo?

       ¿Le compartimos una experiencia similar vivida?

       ¿le pedimos nos deje solucionarlo por ella?

       ¿le decimos que no se preocupe, que todo estará bien?

       ¿le ofrecemos escucha, preparando nuestra respuesta?

       ¿le completamos las frases, las ideas?

       ¿le escuchamos?


¿De qué forma, lo hacemos?



En esos momentos es necesario detenerse a analizar:


 · ¿por qué quiero ayudar?

 · ¿desde dónde quiero ofrecer mi ayuda?

 · ¿qué espero lograr con mi ayuda?

 · ¿me han pedido ayuda?

 · ¿tengo la capacidad de dar esa ayuda?


Es importante hacerlo, porque quizá no sabemos si las iniciativas que estamos emprendiendo para ayudar, están dando resultado, o si por el contrario, suponen una carga más para quien está viviendo un mal momento. 



¿Qué ayuda?


 1. Escucha activa y efectiva.

  · con atención plena.

  · sin juicios.

  · sin formular respuestas.


 2. Preguntar ¿qué puedo hacer por ti? 

  · Priorizar su bienestar, a la curiosidad propia.


 3. Escuchar lo que el otro dice.

  · Facilitar que la otra se pueda desahogar para liberar tensiones

  · Evitar liderar. 

  · Mostrarse dispuesto a ayudar. 

  · Prestar atención a sus necesidades y no saturarla con consejos o 

    actividades impuestas. 

  · Hablar menos que el otro, que sea él quien si lo desea, se exprese.


4. No menospreciar los silencios.

   · Intentar evitar sentir incomodidad en el tiempo que se pasa al 

     acompañar a una persona. 

   · Acompañar físicamente a alguien, ya es una gran ayuda, las 

     palabras son algo secundario casi siempre. 

   · Hacerle ver a quien se acompaña, que se está en la disposición 

     de estar a su lado, con tiempo suficiente y en silencio. Le evitará

     actuar por compromiso.


  5. Llorar, no es malo.

   · Es un mecanismo presente en todas las culturas que sirve para 

     descargar tensiones, agotar al organismo y aliviarse. 

   · Genera un buen momento para estrechar lazos.

   · Regalar un abrazo, contacto físico puede hacer que la persona se 

     sienta arropada y libre de exteriorizar los pensamientos y 

     sentimientos que le afligen.


6. Respetar su intimidad.

   · Prestar apoyo emocional a alguien, no significa sellar un pacto: 

     ofrecer compañía a cambio de conocer los motivos de la tristeza.  

   · Parte del discurso expresado por quien se acompaña, es 

     conocible . . . otra parte, no, queda en la intimidad, es subjetiva;    

     la persona tiene el derecho de no revelarla. 


  7. Poner atención en los detalles importantes.

   · Pasar un mal momento lleva a cavilar por mucho rato, pudiendo  

     olvidar cosas importantes del día a día. 

   · Apoyar en la planificación y realización de los pendientes.


  8. Respetar su deseo de soledad.

   · Hay personas que prefieren estar solas cuando están tristes. 

   · Evitar empeñarse en estar al lado de ellas digan lo que digan y 

     hagan lo que hagan. 

   · Dar un espacio, ayuda a su recuperación.

   · Dejar claro que se puede estar, en un momento posterior.




¡Llegamos a Fin de Año!


Con días intensos, muchos cierres, eventos familiares y sociales, viajes . . . diciembre se vuelve un caos.

El cuerpo y la mente dan indicios que deben ser interpretados y atendidos para detenerse, descansar, focalizar y poder administrar el tiempo y la energía de diferente manera, no hay que esperar a enfermar para parar.

El organismo percibe que se está llegando al cierre de un ciclo, sentir un desgano, fatiga mental es una respuesta adaptativa, el pensamiento y el procesamiento mental entienden que culmina un período.

Se puede experimentar:
  · malestar físico: problemas gástricos, taquicardias, dolores de cabeza,   
                         dolores musculares.
  · malestar emocional: tensión, agobio, ganas de llorar, hipersensibilidad,
                               irritabilidad, dificultad para concentrarse.


Emociones frecuentes sentidas en la temporada navideña:

  · tristeza, todo final implica un duelo, es un proceso necesario para ver
    lo vivido y poder hacer un balance del año.

  · miedo, hay un poco de incertidumbre por el año que está por iniciar,
    no siempre es controlable, produciendo temor.

De nada sirve oponerse a este cierre, las emociones y los pensamientos representan respuestas funcionales a la época del año que se está viviendo, evitar desesperarse, resistirse, no ayuda; al contrario perjudica por llevar a angustiarse; es mejor comprender que se abre una gran oportunidad para intentarlo nuevamente, con el aprendizaje obtenido.

La finalización de un año, permite el comienzo de otro, con la renovación  del cambio, de energía y de esperanza, de afianzar los logros, en la continuidad de lo que permanece . . . los procesos continúan.

Es necesario tomarse el tiempo para revisar, recordar, reconocer, no pasar por alto lo que significaron los esfuerzos hechos, las razones por las que se actuó de esa manera, los deseos sentidos, las actitudes de compromiso tomadas y las conductas que se realizaron.

Hacerlo es esencial, porque entre tantos pendientes que se van teniendo, es frecuente olvidar celebrar desde las pequeñas cosas que acompañaron el día a día, los momentos entrañables, inolvidables e irrepetibles hasta los cambios relevantes.

Brindar por un año mejor, con posibilidades, con crecimiento, al mismo tiempo que buscar mantener y permanecer en la propia identidad.

En la vida se viven diferentes ciclos, unos más largos y otros más cortos, pero todo inevitablemente empieza y termina; quedar atrapado en una etapa, impide avanzar, soltar situaciones y personas.
 
Iniciar el 2024 genera esperanza de tiempos mejores; el paso de un año a otro provoca muchas reflexiones que no ocurren a diario, que pueden ser o no beneficiosas, el cambio en el calendario tiene efectos psicológicos: síndrome de fin de año.

  El 2023 evidenció la prevalencia mundial de la ansiedad y la depresión.

En ocasiones, se recorre mentalmente el pasado y parece que de todo, lo  más notorio es lo que faltó, a lo que no se llegó, lo que se hubiera querido hacer pero no se hizo . . . pero en realidad no fue tan así!
Tener problemas, asuntos pendientes y situaciones postergadas que no se han solucionado, lleva a una fase de autoculpa que genera melancolía.

El síndrome de fin de año, es un estado en que la tristeza, la insatisfacción y la presión por sentirse feliz aumentan, siendo frecuentes los episodios de ansiedad y depresión, con miedos y decepciones.

Las habituales promesas y metas trazadas con el cambio de año, pueden potenciar malas sensaciones del fin de ciclo, sintiendo insatisfacción con el propio rendimiento uno mismo por no haber alcanzado los objetivos propuestos, insatisfechos con su rendimiento.
 
Entender que muchas cosas no dependen de uno mismo, permite observar para poder analizar realmente lo sucedido, evitando caer en la autoculpa.

Las expectativas poco realistas son parte del exigente juicio propio: empezar el año pensando que se será capaz de hacer todo diferente, no es la solución, pues se fijan metas inalcanzables, que decepcionan al no ser viable su cumplimiento.


¿Qué ayuda?

· Trazar objetivos más pequeños, para alcanzar metas mayores. 
· Plantear objetivos que realmente se puedan cumplir, con un   
   seguimiento periódico a los progresos. 
· Evitar comparar los resultados con los de otras personas, usar el  
   ejemplo como inspiración.
· Reflexionar sobre los logros y mostrar gratitud, evitar centrarse en lo   
   que no se ha conseguido, sino en los retos que se han superado.
· Ser comprensivo con los propios límites, reflexionar en lo que se puede 
   cambiar, cuidarse de los pensamientos crueles hacia uno mismo. 
· Tener en cuenta que no se puede cambiar el pasado, pero sí el futuro, 
   una pequeña modificación en el comportamiento, supone mejoras.
· La mente entiende el cambio de año como un nuevo ciclo, haciendo 
   viable adoptar nuevos sentimientos que aporten bienestar. 
· El cambio es una cuestión de actitud y empieza por uno mismo. 



Plenitud significa el estado de una cosaPlenitud significa el estado de una cosa o de una persona, que ha alcanzado su momento de máxima perfección o desarrollo.


La Plenitud Emocional es el equilibrio y la armonía interna que se siente y disfruta cuando se vive la vida que tanto se anhela.


A veces se vive conforme a lo que los demás quieren y esperan de uno, a lo que la sociedad impone, a parámetros externos y limitantes, descartando la posibilidad de vivir conscientemente.


La Plenitud Emocional es el sentimiento de satisfacción personal, la paz que invade cuando se sabe que se están haciendo las cosas bien, que se está siendo quien se ha querido ser.


Es la convicción de ser uno mismo, saber que hay muchas metas por cumplir y que se es lo suficientemente valiente y capaz de lograrlas. o de una persona, que ha alcanzado su momento de máxima perfección o desarrollo.


La Plenitud Emocional es el equilibrio y la armonía interna que se siente y disfruta cuando se vive la vida que tanto se anhela.


A veces se vive conforme a lo que los demás quieren y esperan de uno, a lo que la sociedad impone, a parámetros externos y limitantes, descartando la posibilidad de vivir conscientemente.


La Plenitud Emocional es el sentimiento de satisfacción personal, la paz que invade cuando se sabe que se están haciendo las cosas bien, que se está siendo quien se ha querido ser.


Es la convicción de ser uno mismo, saber que hay muchas metas por cumplir y que se es lo suficientemente valiente y capaz de lograrlas.

La Plenitud Emocional no surge de la nada, requiere observación, análisis, voluntad de mirarse a uno mismo, intención, esfuerzo, trabajo, buscar tener los pensamientos y las emociones en orden y con congruencia.


No se tiene que esperar a vivir una enfermedad, una grande dificultad, a atravesar un evento traumático, para decidirse a vivir mejor, para perdonar, para estar más presente, más agradecido, para poner la atención en lo importante. El "a partir de ahora" se puede plantear ahora.


     El miedo es natural, es un mecanismo que mueve a hacer frente a   

     situaciones amenazantes, lo importante es no permitir que paralice. 


La Plenitud Emocional lleva a tomar las riendas de la vida con decisiones constructivas, con el desarrollo de la propia visión del mundo y con el esfuerzo por alcanzar objetivos satisfactorios.


La clave es estar abierto a soluciones y no a expectativas cerradas, la vida es paradójica, cada uno es el creador de lo que piensa.Vivir pleno, no depende del tiempo que se tenga en este mundo, puede ser un paso efímero; aprovechar cada oportunidad de la existencia, entendiendo la finitud y evitando quejarse porque las cosas no son como se esperan, es lo que lo constituye.


Tomar consciencia de que la vida es como una película que no se puede detener ni rebobinar, lleva a disfrutar cada instante único e irrepetible, cada momento que pasa ya es parte del pasado, evidenciando que el tiempo va transcurriendo.


Lo que valida y enriquece los días, es ser el protagonista de la propia vida, dejando de responsabilizar a los demás, eligiendo las consecuencias; sin duda habrá momentos difíciles y situaciones dolorosas, es lo propio de existir, pero una actitud constructiva llevará a salir adelante.


El tiempo cronológico, los días y los años miden su paso, pero hay otros tiempos que realmente dan Significado y Sentido a la Vida.


La mejor manera de vivir es Agradeciendo la Vida, aprovechando cada día.

¿Cómo vivir en Plenitud Emocional?

 1.  No importa lo grave que parece lo que pasa hoy . . . no lo es tanto. 

 2. La ocupación es lo que se hace, no es lo que se es, validar esa identidad

     es una fuente asegurada de sufrimiento. 

 3.  Focalizar en lo que verdaderamente importa.

 4. Conformarse menos. Al final de la vida, la gente se arrepiente de haber 

     mantenido por mucho tiempo situaciones que no le hacían bien.

 5. Evitar aferrarse, aguantar, alargar procesos, justificarse a uno mismo, a 

     los demás, a las situaciones. 

 6. El tiempo es lo más valioso que se tiene, darle esa relevancia.

 7.  No quedarse con cosas por decir, no postergar conversaciones difíciles.

 8. Perdonarse y perdonar a los otros, guardar rencor enferma.

 9. Agradecer.

10. Buscar tener conexiones trascendentes. 

11.  Medir la Vida, desde el Amor.Se busca Ser Feliz . . . entendiendo la felicidad como un concepto invariable y estático en el tiempo.



Importancia del Tiempo.


El tiempo es un recurso irremplazable, indefinible e intangible, no se puede variar, retroceder o adelantar.

Los seres humanos comprendemos y utilizamos el tiempo como una medida que nos permite situar algo sobre una línea cronológica para expresar cambios entre dos momentos determinados.

Igual que cualquier escala de medición, la manera en la que se calcula es un invento del hombre, se tiene la noción de cuán importante es y para medirlo en minutos, segundos y horas se necesitan relojes.

Los relojes auto examinan y a pesar de buscar formas de medir el tiempo, su desperdicio es un perjuicio que afecta enormemente.

A pesar de que cada nuevo día el tiempo es repartido equitativamente, a algunas personas no les alcanza, para otras es justo el que necesitan y para otras pareciera que les sobra, malgastándolo.
El tiempo es transitorio, no para todos transcurre con la misma velocidad ni de la misma manera.

El concepto de tiempo se equipara al del dinero: se invierte, se ahorra, se gasta o se necesita, condicionando la riqueza y las posibilidades de las experiencias, de las actividades y de las relaciones.

Es posible hacer dinero, pero nadie puede hacer tiempo.

La gestión del tiempo requiere de la focalización de lo importante en cada uno de los roles que se desempeñan y de la definición de los objetivos que se desea alcanzar, dejar comportamientos reactivos frente a lo que va llegando, privilegiar su relevancia.

Se vive como en un estado de urgencia permanente, se busca capitalizar el tiempo . . . con la idea de algún día poder desacelerar y empezar a disfrutarlo.
Los griegos distinguían el tiempo, entre:

   ⌛️ Cronos, el Saturno Romano.
       · Representado como un gigante que devora a sus hijos, es el   
         tiempo que pasa, irrepetible e irrecuperable, que va restando 
         cada instante a lo que queda de vida.
       · Tiempo cuantitativo del reloj.
       · Tiempo limitado, fundamental gestionar el aprovechamiento.
       · Relacionado con la reorientación temporal: mirar de vez en
         cuando la hora, organizar la agenda.
       · Tiempo escaso, a pesar del aumento de la esperanza de vida.         
       · La paradoja: hacer conciente de que al ser limitado, lleva a
          intentar olvidar la angustia que genera y lo importante que es,
          malgastándolo en evasiones.

   ⏳ Kairos.
       · Ser pequeño y calvo con un mechón de pelo en la frente.
       · Se decía que si la persona era capaz de agarrarse a él en el
         momento preciso, la suerte le sonreía; si tardaba un instante
         más, sus manos resbalaban y perdía la oportunidad de ser feliz
       · Tiempo de calidad, imposible de medir con un reloj.
       · Tiempo que no coincide con el ritmo monótono del segundero,
         porque se vive en función de la carga afectiva que posee.
       · Nos construimos a partir de él, somos lo que somos por los
         momentos especiales, por las decisiones tomadas.
   
Cronos es el tiempo que conduce a la muerte
Kairos el que devuelve a la vida.

  · Somos productos de nuestra historia, aunque no la conozcamos.
  · Cronos es necesario para el desarrollo propio, para los proyectos.
  · El problema está en el desequilibrio, en la supremacía de un tiempo
    frente al otro, en la confusión entre lo urgente y lo importante.

Tiempo biológico, tiempo cronológico y tiempo psicológico:

· Tiempo cronológico, marcado por el reloj y el calendario.
· Tiempo biológico, condicionado por la genética, la expectativa de vida.
   una mejor higiene física o mental puede influir positivamente en la   
   longevidad.
· Tiempo psicológico, la manera de sentir el devenir, es modificable, la 
   vivencia de lo que dura el tiempo es subjetiva. 
  Cada día tiene un valor en sí mismo, independientemente de lo que 
  suceda.

El significado de lo que sucede en el tiempo depende de la valoración subjetiva, del sentido que se da a las experiencias vividas depende de uno mismo, de las creencias y forma de interpretar el mundo. 





Enfrentar la muerte de un ser querido (4)

¿Qué ayuda?

Las etapas del duelo no siempre se siguen en línea recta, pueden retroceder una o varias veces durante el proceso.
La intensidad y el tiempo de este proceso de duelo serán diferentes en función de cada persona y de sus circunstancias.

  • Dar y darse tiempo.

     · El tiempo es fundamental cuando se está afrontando un duelo. 
     · Habrá quién necesite más o menos tiempo. 
     · Es sano y esperado tristear, llorar y dolerse.
     · No hay que forzar la recuperación, sino esperar el tiempo necesario.

  • Expresar lo que se siente.

     · Hablar de la situación, ayuda a gestionar el proceso.
     · Sentir enojo, ansiedad, pena, ganas de llorar son emociones que es
       necesario experimentarlas.
     · Desahogarse permite avanzar en las etapas del proceso e ir poco a
       poco aceptando la situación.
•  Aceptar el duelo.
     · Asumir la pérdida ocurrida de forma inevitable.
     · Comprender la expresión de diferentes emociones. 
     · Aceptar la pérdida como parte de la vida, facilita el proceso. 

  • No olvidar que la vida continua.

     · Aunque perder a alguien es tan doloroso que paraliza la vida y frena 
       el ánimo y la esperanza, realizar que la vida sigue y hay personas 
       que nos necesitan. 
     · Pensar que la persona que ya no está querría lo mejor para uno, da   
       fuerza para no dejarnos caer. 
     · Saber ver y valorar las cosas positivas que se tienen es una enorme 
       motivación para seguir adelante.

  • Cuidar los hábitos.

     · Mantener una sana alimentación, higiene, ejercicio, dormir suficiente.
     · Cuidar la salud y el físico da fortaleza para la recuperación.

  • Tener una red de apoyo.

    · Contar con familiares y amigos que acompañen en el proceso. 
    · Compartir las situaciones complicadas y apoyarse en otros, hace 
      sentirse mejor con uno mismo. 
    · No dudar en pedir ayuda y consuelo a las personas significativas.

  • Buscar ayuda profesional.






Enfrentar la muerte de un ser querido (3)

Implicaciones en el cerebro.


La pérdida de una persona querida, al ser una de las experiencias más dolorosas que se atraviesa en la vida, no solo tambalea el mundo interior, también representa un duro golpe para el cerebro, equiparándolo con los efectos de una lesión cerebral, por el caos que ocasiona.

El cerebro se niega a aceptar lo ocurrido mientras lucha por dar un nuevo significado a un futuro que resulta inconcebible, intenta seguir adelante con la vida, manteniendo un funcionamiento básico.

Cuando la persona querida desaparece, el cerebro necesita tiempo para comprender que ya no está, para asumir y reestructurar las conexiones que fueron creadas a lo largo del tiempo.

No solo se siente dolor, se sumerge en una sensación de irrealidad y de confusión, como si se estuviera despertando en un mundo extraño, en el que han cambiado las reglas.

El cerebro se esfuerza por encontrar orden en medio del caos, darle un sentido, localizar a la persona que se ha perdido, lo que lleva a repasar escenarios y experiencias compartidas.

La pérdida traumática se percibe como una amenaza a la supervivencia, por lo que se recurre a los mecanismos de lucha, huida o congelación, los recordatorios de la pérdida desencadenan una respuesta de estrés que recorre el cuerpo, el corazón se acelera, aumenta la presión arterial, se suda, se incrementa la frecuencia respiratoria, organizando las defensas de protección y remodelando los circuitos del cerebro, ayudando a superar la pérdida y reconstruir la vida.

El duelo refuerza el cableado cerebral que bloquea al cerebro en una respuesta de estrés permanente, para promover una reconexión saludable, las personas necesitan fortalecer las partes del cerebro que regulan la respuesta, implicando prácticas creativas y contemplativas: expresiones de fe, meditación, escribir, leer, pintar, esculpir.

Con el tiempo, el duelo evoluciona y reside en un segundo plano, con períodos ocasionales de pensamientos y sentimientos más fuertes y notorios acerca de la persona que murió, se encuentran formas para permitir que los buenos recuerdos entren sin que estos disparen estrés.

El estrés moderado fomenta el crecimiento de los nervios y mejora la memoria mientras minimiza el miedo; el estrés crónico provoca una reducción en el crecimiento de los nervios, afecta la memoria y potencia el miedo.

El dolor que provoca el duelo da al cerebro la oportunidad de aprender a gestionar las emociones y reconfigurarse para funcionar en un mundo distinto por la ausencia del ser querido.

Intentar reprimir el dolor, impide procesar lo ocurrido; evitar a personas, lugares o actividades que recuerden a la persona, aparentemente ayuda a esquivar el sufrimiento, pero evita la recuperación y actualización a la nueva etapa.

El dolor y el estrés pueden ser positivos, aunque cuando traspasan cierto umbral se vuelven contraproducentes, el cerebro tiene problemas para procesar las razones de la muerte de un ser querido, por lo que tentará a inventar explicaciones: “qué hubiera pasado si…”, “si tan solo hubiera…”, lo que atrapa en un bucle de sufrimiento.

El duelo no elaborado afecta el funcionamiento cognitivo, desde la atención y la memoria hasta la toma de decisiones, la función visuoespacial, la fluidez verbal y la velocidad con que se procesa la información.

Hay un tiempo para todo . . . un momento para dejar que el dolor
fluya y un momento para seguir adelante, aunque parezca imposible.

El desafío es integrar la parte racional con la parte emocional, evitando ahogarse en los sentimientos, aprendiendo a ubicarse de otra manera y desarrollando nuevos significados.

No significa olvidar, sino seguir adelante, como lo habría querido la persona que partió.

El duelo es un proceso psicológico de adaptación emocional ante la pérdida de algo o alguien querido y valioso.

Conlleva una sintomatología:

  Emocional. Expresiones de ira, ansiedad, rabia, incredulidad, depresión,
                miedo, culpa, soledad, alivio, tristeza, conmoción, miedo.
  Cognitiva.  Incredulidad ante la situación, preocupación por la pérdida.   
                Sentir culpa, falta de atención, confusión.
  Fisiológica. Irritabilidad, entumecimiento corporal, dolor físico, mareo,
                 sensación de vacío, confusión, somnolencia, insomnio.
  Comportamental. Llanto, hiperactividad, mal humor, falta de energía,
                        pérdida de interés en actividades agradables, dormir
                        en exceso, inquietud, conductas obsesivas, evasión a
                        través de sustancias tóxicas, trabajo, redes sociales,
                        aislarse.

Memoria y lenguaje.

El ser humano necesita dar nombre a los eventos experimentados, busca explicaciones para comprenderlos y a veces construye teorías falsas.
La memoria y el lenguaje son capacidades que permiten recuperar los recuerdos y diferenciar entre lo subjetivo y la evidencia real. 

El lenguaje no verbal está formado por códigos de conducta detectados por el cerebro que dan claridad y sentido, confirmando a la percepción de los sentidos hasta las áreas de la corteza cerebral implicadas en el procesamiento de la información, sin embargo, el hipocampo es capaz de bloquear los recuerdos a causa de un suceso traumático, para garantizar la supervivencia. 




Enfrentar la muerte de un ser querido. (2)


Implicaciones para la salud física y emocional.


Los treinta días posteriores a la muerte de la pareja, las personas de más de sesenta años, pueden tener un riesgo a padecer de un ataque cerebral o cardíaco, sobre todo en las veinticuatro horas posteriores.


Se vinculan trastornos del sueño, cambios en el sistema inmunológico y circulatorios, consecuencias físicos como respuesta del cerebro.


El estrés provocado sacude la identidad personal, la visión de cómo volver a encajar en la vida, a partir de ese momento. 


Cuando se ha vivido una pérdida traumática, la reacción se resiente al escuchar un comentario sobre la persona ausente o al estar en un sitio que se haya compartido, detonando una respuesta fisiológica y una creciente sensación de ansiedad o de pánico, provocando desorientación, confusión, es como vivir en una niebla y son respuestas que el cerebro da para disociarse del dolor emocional.


Esas reacciones pueden hacer que una persona en duelo se sienta aislada, por percibir sus problemas como únicos. 


Hablar con los demás ayuda, saber que las experiencias de otras personas son similares, que sueñan las mismas cosas y encontrar que el sentir es comprendido y vivido por otros, tranquiliza y normaliza el sufrimiento presente.


Es importante contar con alguien con quien desahogarse y compartir los sentimientos de tristeza, rabia y dolor para tratar de canalizar el duelo y aceptar la pérdida.

 

Escribir un diario, con los recuerdos inquietantes y sueños perturbadores, abona en el proceso porque permite ser expresados, además de poder ser releídos tiempo después, pudiendo añadir comentarios y percibir la asimilación conciente obtenida por los pensamientos y sentimientos experimentados, estableciendo conexiones neuronales nuevas y positivas.


Es imposible no tener una reacción al hecho de que haya muerto un ser querido, pero el proceso va cambiando con el tiempo.


El duelo es una trayectoria larga que fluye y cambia en un día, en una hora, surge y retrocede en forma natural, se oscila entre enfrentar el dolor de la pérdida, compartirla y la incapacidad de hacerlo.


Adaptarse a la pérdida no significa olvidarse de lo ocurrido, 

sino reengancharse a la vida. 


Convivir con el impacto de lo sucedido, 

pero sin que sea el principal protagonista del día a día. 


Aceptar, no quiere decir que deje de doler, más bien convivir con ello, 

mientras la persona prioriza su propia vida y necesidades.

Enfrentar la muerte de un ser querido es un reto difícil de vivir. 

 
La muerte de la pareja, de un hijo, de un hermano, de los padres, de un familiar o de una amistad trastoca la estabilidad emocional. 
 
Enfrentar la muerte genera una confusión que desemboca en periodos de depresión y de tristeza, el cerebro contrapone el recibir la noticia frente a la habitualidad de la presencia, entrando en conflicto por un tiempo. 
 
Una muerte no esperada provoca un duelo extremadamente duro, cada persona reacciona de forma diferente por su propia forma de ser, por su historia de vida, el ambiente que le rodea, círculo en el que se vive y por el significado del otro. 
 
El paso del tiempo acomoda la ausencia, hay quien la enfrenta de forma resolutiva desde el primer momento del duelo, tomando decisiones con gran fortaleza; la mente humana es compleja, cada persona procesa de diferente manera, intentando protegerse del dolor. 
 
Haber llevado una relación difícil con la persona fallecida, añade otra dimensión al proceso de duelo. 
 
Duelo es un término que se deriva de la palabra latina dolus, que significa dolor. 
 
El duelo es una experiencia común, universal, pero no es sencillo, es la expresión de amor por quien partió, es el periodo necesario para dejar de tener lo que se tenía. 
 
 
El duelo es el conjunto de alteraciones cognitivas, emocionales y neurobiológicas que sobrevienen como consecuencia de un evento emocional negativo hasta que se logra una adaptación emocional. 
 
Esas reacciones pueden hacer que una persona en duelo se sienta aislada, por percibir sus problemas como únicos. 
 
Hablar con los demás ayuda, saber que las experiencias de otras personas son similares, que sueñan las mismas cosas y encontrar que el sentir es comprendido y vivido por otros, tranquiliza y normaliza el sufrimiento presente. 
 
Es importante contar con alguien con quien desahogarse y compartir los sentimientos de tristeza, rabia y dolor para tratar de canalizar el duelo y aceptar la pérdida. 
 
Escribir un diario, con los recuerdos inquietantes y sueños perturbadores, abona en el proceso porque permiten ser expresados, además de poder ser releídos tiempo después, añadir comentarios y percibir la asimilación consciente obtenida por los pensamientos, recuerdos y sentimientos pasados, estableciendo conexiones neuronales más positivas. 
 
El duelo es una trayectoria larga que fluye y cambia en un día, en una hora, surge y retrocede en forma natural, se oscila entre enfrentar el dolor de la pérdida, compartirla y la incapacidad de hacerlo. 
 
Es imposible no tener una reacción al hecho de que haya muerto un ser querido, pero el proceso va cambiando con el tiempo. 
 
 



Y . . . ¡el otoño llegó!!!

Nos damos cuenta que las hojas doradas de los árboles saltan volando y van cubriendo las calles, la imagen nos conmueve, envolviéndonos en una nostalgia especial, sabemos que un año más está por cerrar.

¡Cuántas reflexiones, tantos sentimientos que se despiertan!!!

Estas emociones pueden detonar sensaciones inesperadas como tristeza, dolor, alegría, satisfacción, orgullo, pesar, entre muchas otras, a veces sabemos la razón de su presencia, otras, no las entendemos.

Con la disminución de la temperatura, la luz solar más luminosa y el clima cambiante, nuestro organismo reacciona tratando de adaptarse.

El cambio de estación provoca una alteración en los procesos hormonales que afectan el sueño, la energía y el estado de ánimo, si a esto se le agregan situaciones personales no procesadas, este tiempo se hace más complicado de llevar.

Experimentar desánimo, genera poca motivación, cansancio y falta de concentración tanto en las actividades personales como en las familiares, afectivas, sociales y laborales.

Estos cambios tienen un nombre: Trastorno Afectivo Estacional. Los síntomas aparecen al llegar el otoño y desaparecen con el arribo de la primavera, siendo:

  • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
  • Irritabilidad.
  • Fatiga y poca energía.
  • Alteraciones en el sueño.
  • Aumento en la ingesta de carbohidratos.
  • Tristeza.
  • Falta de interés en actividades sociales y de ocio.
  • Pensamientos sobre la muerte.


Se da una baja activación en el cuerpo, pero no es experimentada de la misma manera por todas las personas; quienes sí lo sienten, pueden vivirlo con distinta duración, algunos lo superan a los pocos días, mientras otros lo llevan hasta el fin del invierno.


¿Qué ayuda?

1. Descansar.
· El aumento de melatonina, genera menor energía.
· Adaptar las horas de sueño y descanso es importante.
· Tomar descansos intercalados con la actividad diaria es recomendable.

2. Moverse.
· Hacer ejercicio aumenta la producción de serotonina y endorfina,   
  hormonas que llevan a sentirse bien, motivado, con buen ánimo,
  reduciendo la sensación de cansancio.

3. Cuidar la alimentación.
· La comida está directamente relacionada con el estado físico.
· Alimentos ricos en vitamina B, proteínas, frutas y verduras de la
   temporada ayudan a aliviar los efectos del otoño.

4. Disfrutar el momento.
· Mantener la cercanía con la familia y con los amigos.
· Socializar, beneficia la animosidad.



Otras anécdotas más llevadas en México:

 🇲🇽 Peregrinar de los Indios Verdes.

     · En 1898, Porfirio Díaz pidió al escultor y pintor Alejandro Casarín
        Salinas crear una obra que representara a México en la Exposición
        Universal en Francia, por lo que esculpió dos guerreros aztecas:
        Izcóatl y Ahuizotl.
     · Sin embargo, las figuras de bronce no pudieron ser llevadas al
        evento, por tener cuatro metros de altura y un peso de tres
        toneladas.
     · Se decidió colocar las efigies al inicio de la avenida Paseo de la
        Reforma, donde confluyen las calles de Juárez y Bucareli, cerca de
        la estatua de Carlos IV, El Caballito.     
     · El descontento se hizo sentir, ya era suficiente con tener la estatua
        de Cuauhtémoc. En la prensa se escribió:
       “Estamos de acuerdo que el gobierno desea engalanar el Paseo de la Reforma
          tan visitado por la gente decente de nuestra capital. Por lo mismo, exigimos a
          las autoridades que usen su buen juicio para escoger obras de arte en vez
          de estos espantajos”.
      · Familias de abolengo, como Braniff, Scherer y Terrazas que residían
        ahí, pidieron que las estatuas fueran movidas a las afueras de la
        capital.
     · En 1901 Porfirio Díaz movió a los tlatoanis al Paseo de la Viga, que
        era una atracción turística por tener un canal navegable y ser 
        punto de comercio, estando ahí hasta que se empezó a urbanizar.
     · En 1920, se ubicaron al norte de la ciudad, en la nueva carretera a
        Laredo, inicio de la Avenida Insurgentes Norte.
     · La ubicación actual de los Indios Verdes es en El Parque del
        Mestizaje o Parque Gustavo A. Madero.
     · En el año 2020 el INAH intentó regresar a los Indios Verdes a
        Reforma para mostrar la relación con las culturas originarias.
     · El sitio que ocuparon inicialmente en el Paseo de la Reforma ahora
        es un monumento dedicado a los 43 estudiantes desaparecidos de
        Ayotzinapa.
     · Se les llama Indios Verdes, por la capa fina de óxido que se forma
        en el bronce y en otros metales a causa de la humedad.

   🇲🇽 La Ciudad de México y sus inundaciones.
     · Habían constantes inundaciones quedando las calles convertidas en
        ríos, que generaban problemas graves por la suciedad e
        insalubridad.
     · Gobernantes, médicos y grupos sociales emprendieron una cruzada
        por mejorar la higiene de las ciudades y de sus habitantes,
        reforzando las funciones del Consejo Superior de Salubridad,
        estableciendo: “Es indispensable no tirar en la vía pública las materias
            fecales de la población, los residuos de las sustancias animales y vegetales
            que han servido para el consumo, ni el agua sucia de los servicios
            domésticos”.

  🇲🇽 Baños y lavaderos públicos.
    · Además de tratar las enfermedades de las condiciones ambientales,
       se buscaba influir en los hábitos personales.
    · Se pedía que lavaran su ropa y que se bañaran.
    · Los médicos tenían el derecho a exigirlo.

  🇲🇽 Baño de jabón.
    · Bañarse no era una práctica común, era exclusivo de los grupos 
       privilegiados, que lo hacían semanal o mensualmente. 
    · Los manuales de higiene y revistas dirigidas a la familia difundían 
       que lavar el cuerpo y la ropa era requisito para la salud. 
    · El baño de jabón era con fines de limpieza y no como medio 
       curativo:
       “La aplicación del baño de jabón es muy sencilla: el bañista va provisto de un 
         gran trozo de jabón ordinario y un amplio guante de lavar o estropajo. El que 
         se baña, colocándose desnudo delante de la vasija que contiene agua caliente, 
         cubre su cuerpo de la cabeza a los pies rápida y enérgicamente de una capa 
         abundante de jabón.” 
    · El baño de jabón se podía tomar en cualquier período del año.



Mi trabajo es mi objetivo y la fuerza que me impulsa. Es la razón por la que me levanto todos los días y por la que me dedico a esto. Sin embargo, lo más importante es que me alienta a conseguir cosas más grandes y mejores con cada nuevo desafío que se presenta.

En las culturas primitivas las personas mayores garantizaban la transmisión del saber, del conocimiento y de la experiencia, atribuyéndoseles condiciones sobrenaturales o mágicas, la autoridad pasaba por el jefe de familia por representar la base familiar.

El valor de la sabiduría y del ejemplo que los abuelos proveen a la familia es incalculable, son fuente de amor incondicional, transmisión de valores, aportan pertenencia, identidad y conservación de la biografía familiar, son un tesoro por ser valiosos en sí mismos.

No tener abuelos o no tener contacto con ellos es un empobrecimiento en la vida de los nietos y de los abuelos, pérdida de un factor esencial de bienestar emocional..

En los últimos años, el estilo de vida familiar cambió, la inclusión de la mujer en el campo laboral llevó a que ambos padres se ausentaran del hogar, generando que muchos niños quedaran a cargo de personas ajenas al hogar o en instituciones, excepto quienes tenían la fortuna de contar con sus abuelos, quienes han cubierto tareas de presencia, compañía, formación, cuidado, atención, alimentación, protección, traslados, descanso, consultas escolares y médicas.

Sin embargo, cuando esta enorme responsabilidad, correspondiente a los padres, les es impuesta, resulta muy poco gratificante.

El rol de abuelo determina una relación funcional al actuar como cuidador de sus nietos, llevando una relación distinta a la de los padres, siendo más lúdica, dedicada a la sabiduría por encima de la instrumentación; el nieto representa una continuidad de su nombre y de su familia, volcándose con cariño, dedicación e ilusión.

Los abuelos, más allá del papel afectivo, son fundamentales para el sano crecimiento, la educación, la objetividad, transmiten la historia y la cultura, gratificante para los nietos por conformar su identidad personal y familiar.

A los niños les encanta estar con sus abuelos, a su lado no existen tantas órdenes ni obligaciones, realizan actividades que hacen que se sientan más libres, los sienten como amigos, como una guía divertida y cariñosa, por supuesto, influye la forma de ser de los abuelos, algunos los tratan de manera autoritaria y demasiado exigente.

Las familias que integran a los abuelos enriquecen el encuentro intergeneracional, generan intercambio, enriquecimiento y satisfacción, con lazos de interdependencia.

Las necesidades mutuas de afecto, amistad y confianza, producen satisfacción en los abuelos por sentirse útiles, a la vez que los nietos adquieren nuevas experiencias.

La condición de abuelidad no transforma a la persona, pero dependiendo de cómo se viva, puede hacerle sentir una placentera expansión vital, por integrar el presente, el pasado y el futuro: la vida y la muerte.

Se da la ambivalencia de sentir que se vence la propia muerte a través de la descendencia, mientras que la presencia del nieto le hace conciente de su vejez, permitiéndole ubicarse en su identidad de abuelo.

La abuelidad en sí es una relación no sólo del abuelo con sus nietos, sino también del abuelo consigo mismo y con los demás miembros del grupo familiar y social.

El proceso de abuelización es vital, el debut como abuelo es un hito en el desarrollo personal, familiar y generacional.

El nacimiento del primer nieto tiene un gran impacto y significación psicológica, especialmente en la mujer, en quien suele coincidir el fin de la fertilidad con el momento enriquecedor de una nueva vida.

Es un proceso complejo, en el que la relación con el nieto se construye en el tiempo, a través de las emociones y de las experiencias, sobre la base de factores biológicos, psicológicos y socioeconómicos.

Inicia con el deseo de la llegada de un nieto, cuando el hijo se va de casa o forma pareja, significando una compensación por la ausencia del descendiente, que forma su propia vida.

Los abuelos se renuevan al convivir con sus nietos, se sienten jóvenes y actualizados, es un aprendizaje mutuo.

Abuelidad es la relación y función de los abuelos respecto a los nietos y a los efectos psicológicos del vínculo; se asocia con paternidad, por describir el vínculo y función del padre con sus hijos y maternidad, por mostrar el vínculo y la función de la madre con sus hijos.

Es un fenómeno reciente, ligado al desarrollo de la gerontología y los derechos de los adultos mayores, así como al alargamiento de la vida humana y la noción de la tercera edad.

Los abuelos tienen un papel esencial en el proceso de transmisión intergeneracional, ligado al de la construcción de la identidad; los abuelos están en mejores condiciones de escuchar, comprender y sostener a sus nietos y que sus padres no pueden hacerlo.

La abuelidad es la fase del desarrollo personal que se caracteriza por el efecto psíquico de tener nietos, de ser y de amarse a través de ellos, momento que coincide con la etapa de vida en la que se producen importantes pérdidas: viudez, jubilación, enfermedades, que obligan a una reorganización emocional y relacional.

La abuelidad permite resignificar la relación padre-hijo, con menor ansiedad y mayor distancia emocional.

Síndrome de la abuela esclava.

La relación abuelos-nietos es una de las más hermosas, gratificantes y fructíferas experiencias humanas. 

Pero en ocasiones, con el paso de los años, los abuelos tienen que seguir asumiendo responsabilidades y cargas familiares superiores a lo que sus capacidades físicas y mentales pueden soportar. 

Los hombres son directos a expresar su incapacidad para asumir las cargas excesivas, por el contrario, algunas mujeres con excesivo sentido de responsabilidad se obstinan en negar y ocultar su propio agotamiento y se empecinan en seguir haciendo más de lo que pueden, para no molestar o defraudar a sus propios hijos, quienes delegan en ellas demasiadas cargas familiares.

El sobre esfuerzo prolongado puede provocar o agravar diversas enfermedades, que no se curarán adecuadamente hasta que los propios hijos sean consecuentes y liberen a la abuela de su voluntaria esclavitud. 

  • ❤︎ La influencia de los abuelos sobre la conducta familiar y social de      

      los nietos es muy importante, incluso cuando éstos ya son adultos. 

   ❤︎ Los abuelos proporcionan ayuda a nivel físico, emocional y 
      económico, saben escuchar a sus nietos y ellos les escuchan en 
      cuestiones relevantes.

  ❤︎ Existen situaciones de gran vulnerabilidad que obligan a asumir los 
      roles de abuelidad ante la ausencia de los hijos: desastres naturales, 
      migración forzada, conflictos armados, desaparición o secuestro. 


Los abuelos 
pueden parecer el pasado . . . 
pero son quienes te enseñan 
a estar en el presente
 y quienes más pueden aportar 
y  educar para el futuro

Platos principales

Productos exquisitos recién preparados.

¿Qué podemos hacer cuando las crisis de la vida, aparecen?


El día a día va presentando situaciones distintas, algunas tan cotidianas que se llevan muy fácil, sin embargo de pronto, hay complicaciones, eventos difíciles no esperados que son difíciles de enfrentar, llenando de miedo, de estrés, de angustia, agotando física y emocional y mentalmente.


Mientras esos sucesos se van descifrando y tratando de entender, hay algunas estrategias que pueden dar contención:


1. Comprender que los cambios son parte de la vida.

 ・Es normal y esperado sentir que el mundo se derrumba ante una 

   crisis, pensar que no se podrá salir de esa situación y experimentar 

   temor.

・Puede sentirse culpa, menosprecio o enojo con uno mismo por lo que 

   está pasando, por creer que no se previó que sucediera, por no   

   haberlo evitado, sin embargo esos sentimientos no solo no resuelven, al 

   contrario, complican y estancan.

・La auto compasión ayuda a ubicar la realidad del suceso y la respuesta 

   dada, por haber sido la que en ese momento se pudo dar. 

 

2. Seguir una rutina.

・Ayuda a salir adelante por sentir que de algo se tiene control, poder, 

   que no todo se está derrumbando.

・Permite centrarse en algo más que requiere atención y acción.


3. Enfocarse en lo que es importante.

  • ・Eliminar lo que no es prioritario.
  • ・Reconocer que se está avanzando, que no hay un estancamiento.
  • ・Validar las estrategias utilizadas.


4. Mantener el apoyo social.

 ・Evitar forzarse a lidiar solo con los cambios, sin recibir apoyo.

 ・Darse la oportunidad de expresar lo que se siente, lo que se vive, los 

    temores, con personas de confianza.

 ・Evitar relacionarse con personas que emitan juicios o que no permitan 

    expresarse.

 ・Evitar compararse con los demás; cada quien tiene su propio proceso.

 ・Evitar tener culpa por sentirse mal o por presentar dificultades al 

    afrontar una crisis.


5. Procesar las emociones.

 ・Experimentar dolor, tristeza o enojo no es fácil, sin embargo es 

    necesario permitirse sentirlo para poder procesar el evento que se 

    está viviendo y cómo se está viviendo.

 ・Las emociones no expresadas, no son gestionadas ni canalizadas 

    adecuadamente, complicando poder entender lo que sucede.

 ・Lo no expresado no desaparece, se enmascara y acumula, llegando a 

    salir de la manera menos sana, a somatizarse.

 ・Escribir el sentir, ayuda a dar un contexto y un orden al sentir.


6. Autocuidarse.

 ・Cuidar la salud física, mental y emocional.

 ・Enfrentar cambios genera un desgaste muy fuerte.

 ・Alimentarse sana y adecuadamente es fundamental.

 ・Dormir lo suficiente, descansar cuando se necesite.

 ・Hacer caminatas, ejercicio físico, moverse, aunque sea poco, aunque no 

    se tenga ánimo.


7. Acudir a terapia psicológica.

 ・Si la situación rebasa, vale la pena buscar apoyo profesional.



Especialidades

Sabores frescos de temporada.

Postres

La guinda del pastel.

Vivir sin miedo 

 

Para vivir sin miedo, es necesario aceptar que todo puede pasar y que de todo se obtiene una enseñanza, tanto de lo bueno como de lo malo. 

 

Muchas personas viven toda su vida con un terrible miedo a hacer lo que les gustaría, provocándoles ansiedad y frustración, como si tuvieran una enorme losa encima que les impide caminar hacia adelante. 

 

Las experiencias negativas del pasado, son tema común, mientras se esté vivo . . . ¡se tienen! 

 

Algunas experiencias difíciles marcan tanto, que es complicado desprenderse de ellas, se instalan como compañía y al no poder superar lo ocurrido, se vive  anclado en el pasado, buscando una reacción de escape. 

 

Seguir adelante sin que el pasado dirija el presente es posible, si: 

 

  · Se acepta lo ocurrido, admitirlo es reacomodarlo en lo que fue . . . 

  · Se aprende de lo que ha hecho daño: todo lo negativo, oculta algo 

    positivo. 

  · Se entiende que no siempre sucederá todo de la misma manera, 

    nuevamente. 

  · Se ve hacia adelante, el pasado quedó atrás. Cuando aparezca, 

    ignorarlo. 

  · Se ha aprendido, se ha aceptado y se está dispuesto a vivir nuevos 

    inicios. 

  · Lo positivo y lo negativo han abonado a ser quien se es hoy. 

 

Algunos de los mayores miedos no provienen de circunstancias pasadas, sino del futuro impredecible que espera de aquí en adelante. 

 

Suponer lo que puede pasar frena y evita arriesgarse a llevar a cabo lo que tanto se quiere. 

 

Cuando los ¿y si . . .? aparecen todo se derrumba. Las cosas pueden salir bien o mal, quedarse parado, impide saberlo. 

 

La mayoría de los temores surgen a causa de la autoestima, mientras más baja sea, más se fortalecerá el miedo. 

 

Es fundamental la autoconfianza, manejar el miedo a errar, a tropezar, a fracasar, no siempre las cosas salen bien, pero lo importante es arriesgarse. 

 

  Las dudas y los malos pensamientos son recursos que ponen a prueba. 

 

Es normal y sano tener miedo ante la novedad, es habitual sentir temor de aquello que se experimentó y dolió, pero es plausible intentar volver a hacerlo. 

 

Permitirse caer y levantarse es lo que hace que la Vida, valga la Vida. 😉

 Ecpatía. 

Sabemos que la empatía es la capacidad de comprender las emociones y los sentimientos de otra persona, intentado experimentar objetiva, emocional y racionalmente lo que siente. 

Pero, ¿qué pasa cuando aún teniendo la mejor intención de estar para el otro, de querer apoyarlo, acompañarlo genuinamente, sentimos no lograrlo, porque nos rebasa la situación, por quedar insuficientes, o bien, porque la ayuda dada no le significa lo que esperamos que sea? 

Quizá se esté teniendo una hiper empatía, lo que lleva a absorber y apropiarse del sentir ajeno. 

Empatía es intentar ponerse en el lugar del otro, desde el otro y su circunstancia, no instalarse en el lugar del otro, se trata de aprender a separar las cargas y entender cuándo los procesos de aprendizaje o superación, no nos pertenecen. 

Acompañar a otra persona, implica: 

· autoconocerse, para saber con qué capacidades se cuenta y saber si se puede estar  
  realmente para el otro. 

· respetar la libertad de los demás, entender que su forma de pensar y actuar son suyas; 
  se puede ofrecer un consejo, si es pedido, pero no forzar a que lo siga o molestarse si no 
 lo hace. 

· salvaguardar el propio equilibrio para poder ser un apoyo adecuado y no generar un 
  problema mayor. 


La empatía no bien llevada puede provocar dos situaciones:
  · Olvidarse de uno mismo para intentar apoyar a los demás.     
  · Disminuir la capacidad de dar una respuesta adecuada. 


Empatía es ponerse en el lugar del otro, ecpatía significa mantenerse en el propio lugar . . . tan importante una como otra. 

Es el proceso mental voluntario de percepción y exclusión de sentimientos y actitudes inducidas por otro, de forma que la habilidad de escuchar y apoyar a los demás no se torne un exceso y genere desgaste. 

Es el equilibrio que protege a uno mismo de las consecuencias provocadas por la fatiga por compasión y por el agotamiento emocional, ocasionadas por la concentración en las emociones del otro, sin tomar en cuenta las propias: vivir los problemas y las tristezas, afectando como personales. 

La empatía y la ecpatía interactúan entre sí para poder situarse en el mismo plano en el que está el otro y comprender sus emociones, estabilizando la protección emocional y psicológica propias. 

Actuar de manera ecpática no es ser indiferente o ignorar lo que sucede; es el sano involucramiento que privilegia la habilidad de escuchar activamente y de apoyar efectivamente a los demás, sin mermarse por el agotamiento físico, el surgimiento de procesos manipulativos, el maltrato psicológico y el burnout emocional innecesario. 

La capacidad ecpática evidencia conocimiento de uno mismo, de las limitaciones y vulnerabilidades propias. 

Ayuda a poder dar una respuesta más asertiva en las interacciones con quién necesita un apoyo, un consejo, pudiendo identificar si se está bajo una situación de manipulación o estancamiento. 

La capacidad de comprender los sentimientos ajenos y ser empáticos está relacionada con la capacidad ecpática, permite respetar y comprender la realidad emocional del otro como diferente de uno mismo. 

La ecpatía permite frenar la sobredosis de contagio emocional en situaciones como el cuidado de personas enfermas, en crisis humanitarias, buscando bloquear el dolor, la manipulación mental y la histeria de masas. 

No todo contagio emocional es bueno, es importante la regulación de la capacidad empática, la potenciación de la capacidad de comprensión y la limitación de la experiencia. 

El sufrimiento del otro no es el propio; en ocasiones, en los vínculos cercanos entre la familia, las amistades, se evita mostrar vulnerabilidad o dolor ante ellos por miedo a que también sufran, situación que más que acercar, separa y desconecta. 

 

¿Qué ayuda? 

· Ser conscientes de las propias emociones y vulnerabilidades. 

· Estar y mantenerse conectado a la realidad interna. 

· Percibir al otro como alguien separado de uno mismo. 

· Entender que la realidad emocional ajena y la propia son dos esferas    diferentes. 

· Entender que la cercanía emocional y afectiva es posible y necesaria para poder 
  conectar y e intentar comprender. 

· Una vez que se ha conectado con el otro, es necesario devolver cada emoción a su
  fuente original. 😉 

 



¿Qué son las emociones? 

 
Las emociones son impulsos que llevan a actuar, son reacciones físicas, psicológicas, biológicas, sociales y afectivas intensas, que nos provocan responder a estímulos internos y externos. 
 
Se expresan mediante gestos, movimientos, actitudes y conductas que le confirman a uno mismo que algo sucede, así como comunican a los demás, lo que se experimenta. 
 
El cerebro y otros sistemas del organismo, entran en estado de vigilancia para dar una respuesta de orientación inicial, que activa mecanismos cognitivos que no requieren una evaluación consciente de agrado o desagrado por parte de la persona; el cerebro en microsegundos procesa la información recibida a través de la activación y la inhibición de determinados circuitos neuronales, que evalúan si un estímulo es positivo o negativo, activando la respuesta adecuada. 
 
Esta evaluación produce flujos de energía que crean conexiones entre una emoción y su representación mental, mediante un mecanismo de doble codificación de la realidad externa, movilizando así la respuesta en acción. 
 
La activación emocional asociada a una experiencia tiene efectos sobre funciones mentales complejas como la toma de decisiones y la memoria episódica. 
 
La forma de manifestar las emociones se configura a lo largo de la vida del individuo, según su personalidad, experiencias vividas, creencias, entorno social, creando patrones propios, estables en el tiempo, constituyendo un rasgo emocional personal. 
 
Las emociones se configuran a lo largo de la vida, se manifiestan según su personalidad, experiencias vividas, creencias, entorno social, creando patrones propios, estable en el tiempo, en respuesta a los estímulos, constituyendo un rasgo emocional del individuo.

“He estado siempre para ti . . . y no lo valoras” 

 
Una deuda es la obligación de responder a un compromiso contraído con otra persona, por un acto determinado. 
 
Toda relación, conlleva un dar y un recibir constantes, en un equilibrio. 
 
Las deudas relacionales se generan entre quienes comparten un vínculo afectivo, cuando se sacrifica, se esfuerza, se da de más, con la creencia de comprometer en exceso al otro, por lo hecho en su favor. 
 
Las deudas relacionales pueden darse en una pareja, amigos o familia, con la esperanza de ser recompensados de alguna manera, convirtiéndose en chantajes emocionales. 
 
No es una decisión consensuada, son dobles mensajes, donde la comunicación abierta y clara no se da, se va cediendo cada vez más, sin hablar del malestar que esto causa al que lo realiza. 
 
Al no haber conocimiento del “beneficiado” de lo que le ha implicado al “benefactor” agradarle, ayudarle o mantener la situación llevadera, se dan enojos, resentimientos y recriminaciones, resultado de haber soportado por tanto tiempo, sin recibir validación, agradecimiento y reconocimiento del primero. 
 
A veces quien cede no es totalmente consciente de la renuncia hecha, como tampoco el beneficiado se percata del enorme sacrificio que significó tal acción. 
 
Se espera lo que se cree merecer, se sacrifica para pedir, se da sin límites para exigir y se crean expectativas compensatorias inalcanzables. 
 
 
¿Qué ayuda? 
 · Hablar claro desde el principio, externar ideas, objetivos, metas, proceso y 
   resultados esperados propios y los del otro. 
 · Expresar lo que cada uno puede ofrecer y espera recibir. 
 · Consensuar y buscar acuerdos precisos. 
 · Valorar y validar el esfuerzo que cada uno hace. 
 · Establecer límites claros y puntuales,. 
 
 
Las deudas relacionales afectan los vínculos, provocan enojos, decepciones, descontentos y rupturas . . .  que podrían evitarse si se tiene una comunicación clara de las peticiones, de las expectativas y de los resultados. 😉 
 




La pérdida de un ser querido conlleva el dolor por el pasado, por el presente y por el futuro:         la vida duele... 


Definición de Duelo.

Etimológicamente, la palabra duelo proviene del latín: dolus que significa dolor, desafío, combate entre dos.
Luto proviene del latín: lugere que significa llorar.

Duelo hace referencia a los sentimientos subjetivos y reacciones afectivas provocados por la muerte de un ser querido.
Luto se refiere a la expresión social del comportamiento y a las prácticas posteriores a la pérdida.

Duelo es el proceso de adaptación que permite reestablecer el equilibrio individual y familiar roto por la muerte de un ser querido, caracterizado por la aparición de pensamientos, sentimientos, emociones y comportamientos causados por esa pérdida.
 

  • El duelo es un proceso de transición, que supone una afirmación de terminación de la vida y una afirmación de continuación de la vida.


  • Cuando muere una persona, la familia empieza a acusar la pérdida, el mundo cambia y la vida se ve alterada. 


  • El proceso de duelo facilita encontrar una nueva identidad, un nuevo sentido. No es sólo un trabajo de emociones y sentimientos, exige una reorganización del sistema individual y familiar. 


  • El proceso de duelo no es gradual, ni lineal, supone avances, retrocesos y fases entremezcladas; se puede pasar por diferentes estadios:

impacto físico y psicológico, negación, depresión, autoculpa, culpa a otro, culpa al fallecido, miedo a que le ocurra lo mismo, a que le ocurra a otra persona, a volverse loco, al futuro, autoagresión, agresión a otros hasta llegar a la reintegración con nuevos intereses y relaciones: rehacer la vida. 

  • No siempre se pasa por todas las etapas, pero sí es necesario elaborar el proceso para poder lograr una integración real y auténtica. 



Calidad de Vida


Tiempos difíciles como el que estamos viviendo, pueden darnos la oportunidad de incorporar hábitos saludables a la vida diaria.

        Sentirse bien es muy importante, ahora más que nunca.


El estrés acelera los procesos degenerativos del organismo, a nivel físico y emocional . . . envejecemos más rápido.


Pero . . . calma! 

Podemos revertir algunos efectos al modificar pequeñas conductas diarias, de forma consciente:


Cuidar la postura. 

      · El cuerpo escenifica los estados mentales

      · La postura del cuerpo proyecta la animosidad de la mente 

      · Cuando la postura es inclinada, encorvada o encogida: 

           - la capacidad de memoria y atención es más débil

           - favorece una mayor predisposición a lo negativo 

           - se somatiza más el estrés

      · Realizar ejercicios de estiramiento diarios, por 15 minutos:    

           - ayudan a corregir la postura: taichi o chi-kung 

           - mejoran la comunicación neuronal

           - activan las áreas cerebrales involucradas en la autopercepción y en 

               el manejo de las emociones 

          - regulan el sistema neuroendocrino, abonando en la gestión positiva de  

               el estrés

Meditar. Aumenta la producción de telomerasa, enzima que favorece la 

      reparación de los telómeros: extremos de los cromosomas vinculados al 

      proceso de envejecimiento


 ✓ Intentar evitar molestarse. Enojarse eleva el potencial de padecer 

       infartos y potencia los niveles de il-6, hormona inflamatoria que acelera  

       el proceso en enfermedades autoinmunes, ateroesclerosis y osteoporosis


 ✓ Beber Vino Tinto. 

      · Una copa de vino, tres veces a la semana, para mujeres

      · Dos copas, tres veces a la semana, para hombres 

      Su consumo aporta antioxidantes que previenen el deterioro en las 

        arterias coronarias, afección que conlleva a ataques cardíacos   

  

Respirar lentamente. 

    · El cerebro está alineado a la respiración 

      · Cada inhalación potencia o empobrece la capacidad de atención y de la 

           memoria

      · La respiración nasal influye en la respuesta emocional del cerebro, a 

           diferencia de la respiración bucal    

      · Ralentizar la respiración, potencia las capacidades cognitivas y  

           transmite funcionalidad al organismo 

      · Poner la lengua en el paladar, mantenerla ahí mientras se hacen 

           respiraciones nasales lentas por 10 minutos  


Silencio Mental. 

              Una mente divagante . . . es una mente infeliz

    · La cantidad de recuerdos, remembranzas, imaginaciones y diálogos que 

         asaltan la mente, es incalculable

    · La disipación de energía que absorben tantas ensoñaciones, extraen la 

         atención consciente del aquí y ahora

    · Muy poco se está en el presente

    · Los beneficios de ESTAR en la Vida, VIVIR en el presente, mejoran el 

         funcionamiento de los sistemas:

                  nervioso, inmune, endocrino y cardiovascular

    · El poner atención en lo que se está llevando a cabo, en cada momento, 

         ayuda a traer a la consciencia todo lo que se está viviendo, sintiendo, 

         haciendo

    · Disfrutar el silencio total y absoluto


Corazón en Paz. 

     · Interpretamos la realidad, como resultado del diálogo interno, entre el 

         cerebro y el corazón

     · Influye en la percepción del dolor propio experimentado o en la 

         visualización de una escena

     · “La música del corazón hace bailar al cerebro”

     ·  El corazón escribe una sinfonía con cada pulso cardiaco:

          - mientras más flexible sea, mayor variabilidad cardiaca tendrá 

          - mayor inteligencia cognitiva y emocional se obtendrá 

      · La alegría sentida, armoniza ese encuentro entre el corazón y la mente


Hablar con los amigos. 

       · La convivencia ayuda a:

          - palear el estrés

          - disfrutar más de la vida 

          - generar endorfinas que elevan la respuesta del sistema inmunológico


 ✓ Abrazar. 

       · Las caricias y el contacto sanan, más si amamos a quien nos toca y 

            abraza

       · Las personas que reciben abrazos con frecuencia: 

           - mejoran el sistema inmunológico

           - elevan la producción de la hormona oxitocina   

           - reducen la presión sanguínea


Dormir suficiente.

     · Las horas de sueño influyen en la calidad de vida

     · Dormir menos de seis horas al día, disminuye la calidad de descanso y 

         recuperación física y mental


 ✓ Tener mascotas.

   · Evitan el sentimiento de soledad

     · Alivian la sensación de depresión

     · Aumentan el sentimiento de felicidad

     · Reducen el estrés

     · Aumentan el sentido de la responsabilidad

     · Mejoran la vida social 

     · Refuerzan la autoestima


Consumir poca carne.

       · Poner la carne en el asador a altas temperaturas genera varios 

            cancerígenos

       · Marinarla con limón, especias, hierbas o aderezos, inhibe los efectos 

            perjudiciales


 ✓ Beber café. 

      · El café es una buena fuente de antioxidantes 

      · Ayuda en la prevención de algunos tipos de cáncer, diabetes tipo 2 y la  

            enfermedad de Parkinson 

      · Es recomendable consumir máximo tres tazas, al día



Esta Vida, 
que estamos viviendo, se compone de momentos
no de días, no de semanas, no de años . . . 
de momentos

Así que vive el momento, 
sé consciente de él, 
disfrútalo, 
aprende en este momento, 
es tan simple como eso

                                                     Friedrich Nietzsche




DESCONFINAMIENTO


La Pandemia nos ha convertido en una sociedad que se hace preguntas . . . 

Hoy somos expertos en Salud Física por Covid: 

  • Multitud de teorías que hablan de su origen 
  • Síntomas reales y de oídas 
  • Remedios caseros para evitarlo 


Y, ¿la Salud Mental? 

Hemos vivido momentos de: 

  • Incredulidad 
  • Miedo a infectarnos 
  • Un Confinamiento prolongado 
  • Dudas 
  • Frustración 
  • Sobre información 
  • Pérdidas económicas 
  • Duelo 


El Confinamiento, tiene un impacto en el Equilibrio Emocional: 

• No es un Síndrome Post Vacacional 

  • A partir de diez días de encierro, los efectos aumentan significativamente 


La Cuarentena deja una Huella Psicológica: 

Efectos Psicológicos Negativos:
 - Ansiedad, Ira, Frustración, Miedo, Insomnio. Cuatro a seis meses después.
 - Síntomas de Estrés Postraumático, Abuso de alcohol o drogas, se pueden       

 prolongar hasta tres años después .


Aprehensión por la convivencia: 

  • La cercanía, las aglomeraciones, podrán enviar señales de alerta al cerebro: 

    pánico, ansiedad 

  • Desarrollo de Fobias 
  • La falta de contacto físico, inhibe la producción de endorfinas y alentiza el 

   Sistema Inmunológico 

  • Disminución en los Sentidos Externos: 

    - Vista 

    - Olfato 

     - Gusto 

  • Disminución en los Sentidos Internos: 

    - Memoria 

    - Instinto 

   - Imaginación 

   - Sentido Común 

 

¿Qué ayuda? 

1. Aceptarlo 


2. La Adaptación NO ES INMEDIATA. No hay un tiempo definido 


3. Significar LO VIVIDO. Integrar la experiencia y su relevancia en 

    la historia personal 


4. Ser Amable e Indulgente:

   - Con Uno Mismo: Autocuidado, autocomprensión 

   -  Con los demás: Empatía 

5. Hablarlo: 

  - Identificar, tocar y expresar emociones, suaviza el malestar 

  - Ayuda a procesar los sentimientos de un modo más saludable 

  - Evita el Aislamiento Emocional 

6. Mayor Empatía con las persona que estuvieron más expuestas:

  - Sector Salud 

  - Sector Limpieza 

  - Sector Alimentos 

  - Actividades Esenciales 

7. Personas con Ansiedad o Depresión previos 


8. No somos NI BUENOS NI MALOS. Cada persona actúa desde su historia    

     personal, buscando enfrentar la amenaza que le acecha.


9. Apoyo Psicológico 

Para quien tiene FE, 
ninguna explicación es necesaria 
Para quien no la tiene, 
ninguna explicación es posible 
           
                                     Santo Tomás de Aquino 

ESPERANZA

La epidemia que estamos viviendo, el confinamiento que estamos guardando,
nos causa incertidumbre.

Esperamos que termine lo más pronto posible, que salgamos de esta pesadilla, que la situación en México, sea menos grave de la que desgraciadamente, ha sido en otros países, que ya sea el día de retomar Nuestra Vida . . . sin embargo, esa realidad a la que ansiamos volver,
será diferente.

En muchos sentidos, no sólo por lo que implicará como Humanidad, que será un gran reto, sino porque ninguno de nosotros SOMOS HOY, los que éramos, a finales de 2019.

Perdimos la libertad de hacer la vida cotidiana, ponemos en duda las expectativas, que se tenían en el presente y para el futuro.

      Toda motivación personal, necesita ESPERANZA
  para lograr objetivos.


La palabra Esperanza viene del latín esperare, que significa esperar.
Es un sentimiento, un valor o un estado  de ánimo, asociado a algo positivo.
Es la sensación de que se está esperando que ocurra algo bueno en un momento dado.

Desde la Fe, la Esperanza es una Virtud, focalizada en el anhelo de una Vida Eterna.

          Desde la Psicología, es el Estado de Ánimo, que presenta como posible, lo que se desea.

La Esperanza es una fuerza trascendente que impulsa a crear, a soñar cada día, aún en contra de la razón, y frente a las situaciones adversas.

Es una experiencia contagiosa, tenemos grades ejemplo a través de la historia: Nelson Mandela, Madre Teresa, Muhammad Yunus, Martin Luther King, Anna Frank .

Terapia de la Esperanza:

  • Poder Transformador
  • Genera Cambios Significativos Positivos  
  • Fortalece la Autoestima 
  • Rescata el Sentido de Vida
  • Reduce niveles de Ansiedad 
  • Disminuye Síntomas Depresivos



¿Qué ayuda?

  • Tener Objetivos 

     - Identificar a dónde se quiere llegar   
     - Claros, Específicos y Realistas
     - No es desear pasivamente

  • Trabajar en ellos 

     - Ser Recursivo
     - Ser Realista 
     - Ser Flexible

  • Habilidades para llevarlos a cabo

     - Creerse tener el rol activo   
     - Responsabilidad
     - Motivación
     - Capacidad de persistir
     - Pensamiento autoestimulante

Se necesitan nuevas estrategias para lograr los antiguos objetivos, con una nueva dirección.

Es más fácil tener Esperanza, cuando todo va bien.

Es importante, mantenerla viva y cultivarla en los malos y difíciles momentos de la vida.

La visión del futuro afecta la conducta del presente:
   - Cuando tenemos esperanzas claras para el
     futuro,  vivimos bien
   - Cuando no es así, podemos llegar a sentir que
     NO VALE LA PENA VIVIR

La Esperanza impacta, en:
  - La Salud Física
   - La Salud Emocional
   - La Valoración y Afrontamiento de estresantes y 
     de  obstáculos
 - La formación de Conexiones Afectivas

No es Esperanza:
    - Aferrarse a que las cosas deben ser, como 
       creemos y queremos  que sean
    - Pensar que el sufrimiento es malo

                       Donde hay Esperanza . . . hay Vida
                              nos llena de coraje fresco
                             y nos hace fuertes otra vez
                                                                  Anna Frank




DESARROLLO HUMANO

Conseguir mis Metas


Constantemente buscamos lograr los objetivos que nos hemos planteado y nos decimos: esta vez sí lo lograré, pero pasan los días, las semanas, los meses . . . 

y seguimos sin ponerlo en práctica. 


Nuestras intenciones, no predicen nuestras acciones. 


El pasado se hace presente constantemente, los miedos, las costumbres, las rutinas, nos llevan a recaer a lo conocido, lo que significa no cambiar, por más valioso y anhelado que  parezca el objetivo.


Al éxito no se llega por una extraordinaria acción única, es el resultado de miles de acciones ejecutadas con consistencia durante mucho tiempo.


Es importante tener en cuenta cuatro pilares que nos pueden ayudar a no decaer y conseguir las metas:


  1. MENTALIDAD POSITIVA Y OPTIMISTA

- Indispensable en toda intención de cambio.

- Los pensamientos negativos, sabotean cualquier esfuerzo.

  • Si me repito todo el tiempo: yo no soy capaz, no tengo fuerza de voluntad, esto es muy difícil . . .   no voy a lograr el objetivo.

- Todos, absolutamente todos podemos cambiar.


2. MOTIVACIÓN.

- Surge de la recompensa esperada por la nueva conducta: 

   mejor salud, mayores ingresos, relaciones más cercanas, con lo que se sueñe . . . 

  • Cuando la fuerza de voluntad disminuye, lo que suele suceder, conviene visualizar el  LOGRO, que se desea obtener.
  • Pensar cuál es la recompensa, el bien esperado, visualizar el beneficio, ayudará a continuar y perseverar en los momentos difíciles.
  • Imaginarse cómo se vería uno mismo, ejecutando una acción, aumenta las  probabilidades de que se lleve a cabo.
  • Somos seres de hábitos, repetimos a diario, el cuarenta y cinco por cierto de   nuestros actos, la capacidad para mejorarlos, influye enormemente en una mejor calidad de vida.


3. IMPLEMENTACION DE INTENCIONES

- En muchas ocasiones declaramos nuestras buenas intenciones de forma vaga: 


me gustaría hacer más deporte,

quiero comer más saludable,

estaría bien ser más productivo,

ahorrar más . . .


  • El cerebro no se engancha con planes ambiguos, debemos ser más precisos con las intenciones: metas simples, puntuales, concretas, cotidianas, viables. Si las generalizo, me pierdo y no focalizo en lo que quiero.
  •  Al irlas acotando, la situación y la conducta generan una representación mental, que ayuda a aclarar mentalmente la meta y trabajar por el objetivo.

- Programar: Cuándo, cómo y dónde. 

- Planear y preparar lo necesario para llevarlo a cabo

     Por ejemplo: cuando me despierte, haré ejercicio

                    cuando reciba mi pago, ahorraré el diez por ciento 


  • Instrucciones directas y simples, que guían en los momentos críticos, cuando se  necesitan.

- Escribir las intenciones, ayuda a analizarlas, validarlas, identificarlas.



4. PLANES DE CONTINGENCIA.

  • Una vez teniendo claro el comportamiento deseado, es importante pensar de antemano, en aquello que puede hacernos desviar del objetivo y establecer un plan alterno que me lleve a superar esa barrera:

                 si surge el obstáculo A, entonces voy a hacer B.

  • Funciona tanto en la implementación de hábitos, como con eventos únicos, aumentando las  probabilidades de que suceda, haciéndolos más manejables, la consecuencia dependerá del motivo que lo haya generado.

    Ejemplo: Cuando no he dormido bien, al día siguiente no me puedo concentrar 

               Si salgo tarde de casa, el trafico me pone de malas

  • Hacer contrastes mentales: descubrir e identificar lo que me ha impedido obtener  mi cometido. 


PUNTOS CRÍTICOS:

No consigo las metas por:

  1. Problemas para iniciar la conducta - buscar los medios, prever situaciones.
  2. No persistencia. Inicio la conducta, pero me canso - suprimir lo que me impide hacerlo: actividades, estado de ánimo, distractores.
  3. Cambiar el objetivo dependiendo lo que haga, pero no la conducta - si obtengo una retroalimentación negativa:  analizarla y revalorar el objetivo inicial, ver qué sí y qué no funciona.



CONCLUSIÓN:

  1. HACER, es mejor que NO HACER
  2. Mientras MENOS OBJETIVOS busque lograr al mismo tiempo, MAYOR ÉXITO tendré.

  3. TENER CLARO LO QUE QUIERO HACER.

  4. Renovar y actualizar los procesos y los métodos: programar una respuesta diferente,           a los eventos que me han impedido lograr mis objetivos.


              EL ÉXITO, ES LA SUMA DE LOS PEQUEÑOS ESFUERZOS

ESCUELA PARA PADRES

Hijos Perfectos


El reto de la crianza, de la responsabilidad de formar personas de bien, muchas veces lleva a los padres a angustiarse y perderse en cuanto al rol que les toca llevar, durante la infancia y por ende en la adolescencia de sus hijos.


Ante la duda de representar autoridad ante ellos y perder su cariño y cercanía, buscan ser sus amigos, sea porque los padres crecieron en un ambiente familiar rígido e incomunicado y tratan de enmendar esa vivencia con la permisividad; o porque intentan formar una relación de iguales, asumiendo que de ese modo la confianza entre ellos será mayor.


La responsabilidad de ser padres, es exclusiva de ellos, el guiar, educar, formar y acompañar a los hijos, conlleva límites, reglas, consecuencias y comunicación.


La capacidad para llevar a cabo tal cometido, requiere preparación, acuerdos entre los padres y la búsqueda del bien mayor para hijo, con una perspectiva a futuro, de ayudarle a lograr ser una persona integra, madura y responsable.


El ahorrarle sufrimiento, el evitarle pasar por incomodidades “innecesarias”, no abona a fortalecer su autoestima, al contrario, cada evento que se le simplifique, le resta seguridad en sí mismo, le lleva a perderse la oportunidad de conocerse, de descubrir sus fortalezas y sus debilidades y poder definir quien es, para qué es bueno y para qué no tanto.


Desde hace algunos años, parece que se rindiera pleitesía a los hijos, en aras de que sean felices y no sufran, pero en realidad, lo que está sucediendo es que se les está dejando la absoluta responsabilidad de su presente y su futuro, siendo que ellos no tienen la capacidad de poder hacerlo por sí mismos, necesitan el ejemplo, la palabra, la llamada de atención de sus padres, las palabras de aliento, el refuerzo positivo o negativo de sus actos.


Tipos de Conductas en los Padres:


  • Helicóptero. Sobrevuelan las vidas de sus hijos, siempre pendientes de sus necesidades y deseos.
  • Aplanadora. Preparan el camino, evitando dificultades.
  • Guardaespaldas. Protección y cuidado extremo, en todo momento.


Es importante analizar si las carencias que se busca suplir en la crianza, no son las propias.


En ocasiones, los padres postergan la autonomía de sus hijos, con el animo inconsciente de seguir sintiéndose  necesarios, útiles, importantes para ellos, evitando enfrentar el vacío que su independencia conllevaría.